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¿Banca Cívica es Banca Ética? No, que no te engañen! 10 diferencias fundamentales

22 octubre 2011

Limpia, ética, cívica y hasta sinfónica… ¿Tanto adjetivo en la banca y las finanzas te tienen confundido? ¿Entre tanta campaña publicitaria ya no distingues el grano de la paja? Tranquilo, despeja tus dudas “jugando” con SETEM a encontrar las 10 diferencias:

Frente a la BANCA CÍVICA…

  1. Su responsabilidad con la sociedad se limita a su Obra Social.
  2. Su objetivo estratégico empresarial es únicamente obtener beneficios.
  3. Estos beneficios se reinvierten para obtener más beneficios sin importar las empresas en las que se invierte ni sus objetivos (de ahí que nada evitaría que parte de su inversión pueda estar  ligada a negocios como el armamentísticos, que dañen el medioambiente, etc).
  4. Del total de sus beneficios sólo reinvierte una parte en la Obra Social.
  5. Los clientes sólo reciben información general sobre el fin de los créditos y de las inversiones del banco.
  6. Los clientes son los encargados de decidir a qué proyectos de la Obras Social se destina el dinero, dependiendo de afinidades o intereses.
  7. Participa en el mercado de valores, por lo que su estabilidad es fluctuante según el mercado.
  8. Cuando colaboran con una asociación, sugieren que sus comerciales se acerquen por la organización. Es decir, el concepto de Banca Cívica es una herramienta comercial más.
  9. Como toda la banca tradicional, en estos momentos requiere de apoyo económico de otras instituciones (el Gobierno, entre otros) y debido a sus prácticas, está inmersa en una situación de duda sobre su capacidad crediticia y financiera.
  10.  La Banca Cívica tiene estrategias comerciales que incluyen regalos, ofertas de crédito e interés agresivas, etc.

 … la BANCA ÉTICA

  1. Todas sus acciones están orientadas a ser responsables con la sociedad.
  2. Su objetivo estratégico empresarial es obtener beneficios, pero también aportarlos para ayudar a crear una sociedad sostenible.
  3. Estos beneficios se reinvierten (y se obtienen) en/de empresas o entidades cuyos proyectos garantizan un avance en el desarrollo sostenible, la justicia social, la equidad, el comercio justo…
  4. El total de los beneficios (a excepción de los gastos de gestión) se reinvierten en entornos socialmente responsables.
  5. Los clientes reciben información puntual y detallada de cada uno de los créditos que se conceden y pueden optar también a ellos si presentan un proyecto que responda a los criterios de la entidad.
  6. Los proyectos seleccionados para recibir la inversión han sido analizados y son confiables.
  7. No participa en el mercado de valores, por lo que sus fondos son más estables.
  8. La Banca Ética no sugiere intercambios comerciales con las organizaciones a las que apoya. Simplemente le reclama un cumplimiento estricto del proyecto siguiendo las pautas que se hayan establecido.
  9. A diferencia de la banca tradicional, la Banca Ética se encuentra en un periodo de crecimiento y está apostando por la ampliación de capitales, para continuar extendiéndose.
  10. La Banca Ética no regala nada ni propone ofertas comerciales con intereses por encima de la realidad del mercado.

¡No más confusiones, que no te vuelvan loco/a! Y si quieres más información visita también: http://www.finanzaseticas.org

Esto sí que son ‘brotes verdes’

6 junio 2011

Ahora que celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), no nos queda más remedio que recordar que, a pesar de que Naciones Unidas ha bautizado 2011 como Año Internacional de los Bosques, el planeta sigue sufriendo la deforestación salvaje. Pero para salvajes, los humanos, que en el siglo XX “logramos” cargarnos un 85% de los bosques primarios.

¿Qué hacemos? ¿Nos encadenamos todos a los árboles para proteger la biodiversidad y frenar las emisiones de gases de efecto invernadero? SETEM lo pone más fácil y ha lanzado una campaña para que podamos apoyar a las organizaciones de Comercio Justo que con su trabajo defienden los bosques a capa y espada.

Eso es lo que hace, cada día, Nisha. Ella es una nepalí que trabaja fabricando productos de papel a partir de las hojas de un arbusto silvestre llamado lokta en la cooperativa de Comercio Justo Mahaguthi. Cuando recoge el lokta, tiene mucho cuidado de no dañar la base de la planta para que se regenere en unos 2 años y respeta las temporadas de cosecha. Y es que, para Nisha, los bosques son más que un medio de trabajo, son el legado que quiere para su hija.

Te invitamos a que sigas el ejemplo de Nisha. Asóciate a SETEM y ayúdanos a trabajar por un planeta más limpio a través del Comercio Justo o adquiere tu carné “Yo apuesto” en las tiendas de SETEM por el simbólico precio de 3 euros.

¡Nisha y su hija te lo agradecerán!

SETEM a primera vista

6 abril 2010

El escaparate de la Tienda de Comercio Justo SETEM, en la C/Gaztambide 50 de Madrid

Si paseas por la calle Gaztambide en su su número 50 (cerca del Metro de Moncloa), podrás ver una bonita tienda de alegres colores y dulces aromas que te llamará la atención, y en la que, a primera vista, podrás encontrar algún regalo o capricho. Pero además yo te hago una sugerencia: atrévete a entrar más allá y conoce una de las tiendas de Comercio Justo más completa de toda España. Cruza su puerta trasera y descubre las Oficinas de SETEM, una ONG de Comercio Justo donde podrás ver la verdadera realidad de las relaciones humanas y comerciales entre Norte y Sur. Sumérgete en su página Web y en su blog para descubrir las altas posibilidades que se te ofrecen para colaborar en Campos Solidarios, para formarte abriendo los ojos hacia el mundo gracias a la Educación para el Desarrollo (EpD), para aprender sobre Banca Ética, consumo responsable…. Un sin fin de información y denuncias que te invitan a recorrer un camino personal y a cambiar la mentalidad propia y la de los que te rodean.

Porque a SETEM no le vale con trabajar dentro de las oficinas, sino que en la medida de lo posible, saca su mensaje a la calle dando la oportunidad a los productores del Sur a conseguir unas mejores condiciones laborales, salariales y de distribución igualitaria gracias al Comercio Justo (como es el caso de su colaboración con la cooperativa de mujeres Mahaguthi, por poner algún ejemplo). Aprende de la movilización social como agente de cambio, y así, desde el Norte, cambiar el Norte para ayudar al Sur. Si hablamos de SETEM hablamos de una organización sin ánimo de lucro personal que se centra en la obtención de un mundo más justo, transparente y equitativo, y para ello, se valen de múltiples iniciativas de denuncia como “Campaña Ropa Limpia” o “Campaña Exige responsabilidad al BBVA y al Santander” y de la participación de sus voluntarios.

Hazme caso. Yo también vi los alegres colores, sentí los dulces aromas a café y cacao, e incluso me atreví a satisfacer un capricho, pero luego cruce la puerta hacia la información sobre qué es SETEM y valió la pena, porque me gustó lo que descubrí.

8 febrero 2010

Os dejo este artículo que me ha gustado… A ver qué opinais!!

De shopping en el paraíso de Truman
Gabriel Cocimano
Frente a las ciudades reales, heterogéneas y contradictorias, producto de la diversidad de estilos, de clases socioeconómicas, de paisajes e historias, se alzan nuevos espacios, diseñados como un producto de marketing, en los que rigen las normas de la era actual: uniformidad, control y pérdida de referentes espaciales y temporales.

Estos emplazamientos, signados por una “arquitectura ahistórica y acultural”, como señala el sociólogo Manuel Castells, constituyen espacios públicos independientes del entorno urbano, una suerte de escenografías virtuales, homogéneas, que se diferencian cada vez más del mundo real. Esos sitios -shopping centers, parques temáticos- “se apoyan en fuertes dispositivos publicitarios que difunden una serie de ideas de cómo se debe vivir y qué es lo que ha de gustar” (Muxí 2005).

El antropólogo francés Marc Augé ha denominado no lugares a todos aquellos espacios de circulación -aeropuertos, estaciones de metro, autopistas- y de consumo, como los shopping y centros comerciales. Son los sitios de tránsito, una nueva geografía configurada por los pasajes, símbolos de lo efímero y que, al mismo tiempo, representan el desapego por todo referente territorial. Paisajes abstractos empeñados en transformar en virtual una realidad cada vez más mediática y ficcional.

El shopping, ese no lugar que es un simulacro de ciudad de servicios en miniatura, tiene una relación indiferente con la ciudad que lo rodea, porque ha sido diseñado, precisamente, para reemplazarla: “frente a la ciudad real, construida en el tiempo, el shopping ofrece su modelo de ciudad que se independiza soberanamente de las tradiciones y de su entorno” (Sarlo 1994). Espacio ajeno dentro del paisaje urbano -una estrategia de defensa del consumidor, esa figura reconvertida en sujeto de mercado, deslizado hacia el placer y la abstracción de sí mismo- el shopping aparece como un recinto, un set, una ciudad amurallada, una coreografía con vigilancia privada: es el espacio del bien (el consumo), frente a la cada vez más alarmante ciudad real, es decir, el espacio del mal (la inseguridad) (Casullo 1994).

Aséptica y fría, la estética del shopping es funcional a la ideología contemporánea: orden y control, libre pero limitada elección -una metáfora de las democracias actuales-, borramiento de los límites entre ficción y realidad, e ilusión de diversidad. Vidrieras de un gusto único, uniforme, en las que lo distintivo no está precisamente en los objetos sino en las marcas comerciales. Los mismos productos se repiten indefinidamente: sólo cambian de nombre, de color, de etiqueta. Lo importante no es el producto en sí, sino la marca, el sello de prestigio de los logotipos, así en Japón como en Bolivia, en París como en Dakar. Idénticas marcas en los mismos uniformes espacios recorren el planeta, un escenario global que sintetiza el reverso de la utopía. Si ésta significó ancestralmente el sueño de un lugar diferente a todos los lugares, la quimera de otro mundo, el shopping aparece como una versión no pretendida de lo utópico: es un no lugar que concentra, almacena, contiene y oferta todas las huellas de la historia real de mercado (Casullo 1994).

 Si el espacio público -la ciudad real- es el espacio del conflicto, inherente a la vida de toda sociedad, los no lugares parecen signados por una inquietante sensación de irrealidad: no hay ruinas, ni vejez, no hay clases sociales ni contradicciones, no hay accidentes ni huelgas, enfermedades ni pobreza. En la ciudad pública, “los límites de los distintos espacios son siempre permeables -afirma la urbanista Zaida Muxí-; en cambio, en estos recintos, los límites son difíciles de atravesar para ciertos grupos sociales, pues existen fronteras sutiles -desde la distribución del espacio hasta la vigilancia- que inhiben el acceso”. Por otra parte, el concepto que rige es el de que todo espacio público también ha de ser divertido y atractivo. Pero lleva implícita ciertas tendencias peligrosas: la artificialidad de los espacios genera zonas muy inseguras, porque impide ver lo que está pasando del otro lado, es decir, en la ciudad real. Además, cada vez más se tiende a proyectar espacios donde no se puede estar quieto, sitios diseñados para consumir y circular (Muxí 2005), nuevas escenografías urbanas que incluyen no sólo shopping centers, sino también ferias de diseño y parques temáticos y de entretenimiento. Sin duda, lo que Baudrillard definió, respecto de Disneyworld, como simulacro de tercer orden, es decir, un paraíso concebido con el fin de deformar la realidad. Estos no lugares crean y recrean una realidad virtual en la que el consumidor parece el protagonista de un inmenso reality show: perdido el referente histórico que le permita situarse en un tiempo y espacio concretos, ese consumidor sólo halla fascinación y extrañeza, porque la realidad misma se ha transformado en una performance.

Un paraíso luminoso, un espacio donde reina la previsión, lo excesivamente impecable y el fastuoso orden; un mundo regido, en fin, por la falsificación, la alienación y el control. En “The Truman Show”, el ya clásico film de Peter Weir, se construye una alegoría de los no lugares: Seaheaven Island, el gigantesco set de filmación devenido en ciudad, donde transcurren los días del protagonista Truman Burbank -personaje interpretado por Jim Carrey- constituye un simulacro mediático; allí, la vida gira en torno al consumo, los instintos son neutralizados, el orden es exasperante y los seres humanos lucen felices y sin maldad. Es un mundo controlado y dirigido, en este caso, a partir de la apropiación absoluta de una intimidad. Truman es obediente, realiza su vida sin advertir lo que hay más allá de los espejos y representa la exacerbación del deseo reprimido que, en cierta medida, nos involucra en tanto sujetos inmersos en una sociedad consumista (García Dupont 2000).

 La ciudad virtual en la que vive Truman es, al igual que el shopping, la alegoría de un espacio uniforme, sin cualidades, abstraído de su entorno. En este escenario, la realidad misma se ofrece como espectáculo: el tiempo no existe, y el consumidor se inunda de imágenes y señas que lo sustraen del entorno real, cada vez más ajeno y conflictivo.
“Aceptamos la realidad del mundo que nos presentan”, había sentenciado Christof, en el film el director de TV encargado de secuenciar la vida completa de Truman, desde su nacimiento y durante todos los días de su vida, sin éste saberlo. “Las mismas mentiras, el mismo engaño, pero en un mundo donde no tienes nada que temer”. Si la ciudad real es peligrosa e insegura, el paraíso virtual del shopping instala fuera del conflictivo mundo real un espacio ordenado y uniforme con sus propias reglas, un paraíso en el que el consumidor se desliza, fascinado, por la suave mansedumbre de la irrealidad.

 

Gabriel Cocimano

Fuentes:
CASULLO, Nicolás: Arqueología del shopping, en Revista “Noticias”, Editorial Perfil – Buenos Aires, 09/10/1994.
COCIMANO, Gabriel: El fin del secreto. Ensayos sobre la privacidad contemporánea, Buenos Aires, Dunken, 2003.
GARCIA DUPONT, Eduardo: The Truman Show: del destino a la libertad, en www.lacan-freud.org 2000
MUXI, Zaida: ¿Cómo debe ser la ciudad ideal?, en Revista “Viva”, Ediciones “Clarín” – Buenos Aires, 14/08/2005. Entrevista de Ana Laura Pérez.
SARLO, Beatriz: Escenas de la vida posmoderna. Intelectuales, arte y videocultura en la Argentina, Buenos Aires, Ariel, 1994.

http://www.letra.org/spip/article.php?id_article=752

Desnudando a los Bancos…

6 julio 2009

Hola a todos/as!!

He pensado que un “strip tease” puede ser una buena forma publicitaria para darle algo de vidilla a este Blog.

El 25 del mes pasado, nos presentamos en la calle Alcalá para Desnudar a los Bancos y presentar la nueva  Web www.lossecretosdelosbancos.org

13 Bancos europeos se quedan al desnudo mostrando al mundo las inversiones que  realizan en proyectos dañinos para el medio ambiente y que violan los derechos humanos. Esta presentación se ha realizado de manera simultánea en España, Francia, Bélgica, Reino Unido y Alemania.

 La página www.lossecretosdelosbancos.org  es una web de información, sensibilización, denuncia y acción y ha sido posible gracias al trabajo de seis organizaciones miembros de la red internacional BankTrack, concretamente: Campagna per la Riforma della Banca Mundiale (Italia), Friends of the Earth (Francia), Netwerk Vlaanderen (Bélgica), Platform (Reino Unido), Urgewald (Alemania) y SETEM (España), única ONG española que forma parte de esta red.

Así, desde SETEM  y la red BankTrack, nos cuestionamos el modo en que nuestros bancos utilizan el dinero que depositamos en ellos y exigimos que no se invierta más en empresas que violan los derechos laborales, contaminan el medio ambiente o fabrican armas devastadoras para la población.

¿Quieres saber si tu banco está entre ellos?
¿Se está utilizando tu dinero para fabricar minas antipersona?

Échadle un vistazo y ya nos cuentas qué te parece: www.lossecretosdelosbancos.org

Besos,

Cristina.
(Socios/as y Captación de Fondos –> me presento por ser la primera vez que escribo… ¡¡Nos veremos más!!)

Ah!! Si te gusta la iniciativa, no te pierdas el strip que hicieron Amis de la Terre (Francia) en París… Mucha clase!!