La pobreza como negocio

by

Enjoy (please) Poverty

Enjoy (please) Poverty

El año pasado, durante los Premios Ortega y Gasset de El País, Gervasio Sánchez, fotógrafo y periodista, aprovechó su discurso para criticar la continua incoherencia que mantiene el gobierno español (en realidad cualquier gobierno y de cualquier país) cuando dice incorporar políticas que apoyan el desarrollo de los países de África mientras financiamos y producimos armas que acaban matando a miles de niños/as y arrasando todos estos países.

Hoy, Nicola, voluntaria de SETEM, nos pasaba un artículo muy interesante llamado “Enjoy the poverty” que profundiza en la polémica película con el mismo nombre del holandés Renzo Martins sobre la pobreza y la cooperación como negocio. En la misma hace una reflexión sobre el uso de la fotografía periodística como una forma de explotación de la pobreza.

Lamentablemente no he podido ver la película, (si alguien la encuentra que me la pase) pero el artículo que mencionaba sí nos hace reflexionar nuevamente sobre el impacto real que tiene el trabajo que hacemos, sobre la incoherencia en los medios que usamos para “nuestros fines” y sobre la realidad que se esconde tras muchos de los proyectos que se emprenden desde gobiernos, instituciones supranacionales…

Hace no mucho tiempo, un amigo que estaba estudiando un Master de Cooperación de la Escuela de Arquitectura de la politécnica nos enviaba un artículo que categorizaba a las ONG como simples instrumentos más de la sociedad capitalista e injusta en la que vivimos. El trabajo de las ONG sirve como lavado de cara para los países y de conciencia para las personas. No podemos negar que desde el ámbito de la cooperación se han cometido muchos errores que han empeorado situaciones que parecían no poder ir a peor. No podemos negar que muchas de las acciones de cooperación que se llevan a cabo desde nuestros países responden a intereses políticos y económicos más que a intereses sociales. Y no podemos tampoco negar que las alianzas que se llevan a cabo entre muchas empresas y ONG distan mucho de lograr un cambio real en el mundo en el que vivimos.

Creo que es muy positivo enfrentarse a todas estas verdades polémicas y asumir que para que el mundo cambie, no basta con enviar dinero y hacer proyectos si no que es necesario que se produzca un cambio que empiece por nosotros/as mismos. El trabajo que se desarrolla en el ámbito de la cooperación es relativamente joven y al igual que no olvidamos todos estos errores tampoco podemos olvidar los grandes pasos que se han dado y los logros positivos que se han hecho evidentes.

Sin embargo, aún nos queda seguir luchando porque se produzca un cambio real en las relaciones establecidas entre los países y un cambio en nuestra forma de consumir, vivir y pensar. Y quizá estos cambios puedan empezar por cambiar las imágenes que recibimos sobre lo que está ocurriendo y por qué está ocurriendo.

Renzo Martins nos enfrenta a la situación de un periodista que gana miles de dólares por fotografiar a un niño que días después podría morir de hambre.

Tenemos un arduo camino por recorrer en el que cada uno debe ser responsable y consciente de los cambios que generan sus decisiones y acciones diarias.

Cristina

Anuncios

Etiquetas: , , , ,


A %d blogueros les gusta esto: